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¡Súbete a la nube!

Como bien sabemos, en el mundo de la computación conocemos por nube al cambio que provoca guardar y compartir archivos e información en internet en lugar de hacerlo en medios físicos, como el disco duro de una computadora.

Al subirte a la nube ya no dependes de dispositivos fijos para acceder a tus archivos y comienzas a experimentar la libertad de poder usar tu información desde cualquier lugar. Y es que con esta revolución el cambio no se refleja solamente en una nueva forma de almacenar archivos en la web sino que alcanza también nuevas dimensiones alrededor de la disponibilidad y compartición de los mismos.

Almacenar información en la nube en lugar de hacerlo en un disco duro amplía enormemente las posibilidades de manejarla; la primera y quizá la más obvia es que podrás acceder a tus archivos desde cualquier lugar. Los guardas desde tu oficina ¾ en la nube, a través de Internet ¾ y los puedes ver en tu casa, quizá en una sucursal de tu empresa, incluso en otro país sin necesidad de llevar contigo tu computadora, un disco duro externo o una memoria USB; solo requieres una conexión a internet desde donde estés.

Además, no solo puedes ver la información sino también trabajar con ella, modificarla, ampliarla o editarla. Documentos, videos, fotografías, hojas de cálculo y en general cualquier tipo de archivo es posible almacenar en la nube; puedes incluso tener allí tu paquetería o programas de administración.

Prácticamente cualquier actividad relacionada con la computación y la informática se pueden realizar a distancia con la nube. Uno simplemente se conecta, ubica los archivos que desea consultar y los trabaja para después dejar almacenada la nueva versión. Bajo un esquema de pagos mensuales y, en ocasiones, de forma gratuita, los proveedores en línea de servicios basados en el concepto de la nube permiten al usuario pagar solo por lo que consumió en un esquema muy simple de medida, verificable de forma fácil.

Al conocer todas estas ventajas uno no puede evitar preguntarse ¿por qué no conectarme a internet y pagar una cantidad mensual para que alguien me suministre todos los servicios de computación que yo requiera de manera simple en lugar de gastar en dispositivos físicos para almacenar toda mi información? O, como empresa, ¿por qué no aprovechar las ventajas del Software as a Service (SAAS) o de la Platform as a Service (PAAS) en lugar de pagar para tener licencias de software que requerirán de actualizaciones constantes?

Es momento de sacar de la caja en la que solíamos atesorarla toda nuestra información y dejarla que nos siga libremente hacia donde vayamos en la nube, que cada día va creciendo, perfeccionándose y ramificándose más.

Por: Redacción Yo Soy Pyme.net